Los Investigadores Utilizan Un Método Estadístico Para Desafiar Las Teorías Criminológicas

Las preguntas del estudio de Friburgo establecieron teorías criminológicas

Criminólogos del Instituto Max Planck de Derecho Penal Extranjero e Internacional en Friburgo se propusieron ver si existe una carrera criminal típica. Mediante el uso de los datos de antecedentes penales judiciales de las cohortes de nacimiento de 1970 desde la edad de 14 a 32 años, su método estadístico mostró que solo el 2 por ciento podía clasificarse como delincuentes persistentes en el curso de la vida.

¿Existe una carrera criminal típica? Esta fue la pregunta que abordó el criminólogo Volker Grundies del Instituto Max Planck de Derecho Penal Extranjero e Internacional de Friburgo. Este estudio examinó los datos de aproximadamente 21.000 hombres de Baden-Württemberg, que habían entrado en conflicto con la ley en una o más ocasiones. Los resultados de su estudio desafían las teorías criminológicas ampliamente aceptadas que rodean el desarrollo del comportamiento delictivo en la vida de un individuo.

En este proyecto, Grundies y sus colegas del Instituto con sede en Friburgo analizaron los datos de antecedentes penales judiciales de las cohortes de nacimientos de 1970 de entre 14 y 32 años utilizando un método estadístico desarrollado por los criminólogos Daniel Nagin y KC Land. Este método asume que sólo existe un cierto número de trayectorias de edad menos típicas de comportamiento delictivo y que cada delincuente puede clasificarse de acuerdo con una de ellas. Encontraron varias trayectorias de edad típicas; sin embargo, estos no resistieron un examen crítico. “Estos son en realidad un producto del método en sí, ya que existe la suposición inherente de que existen tales trayectorias de edad”, explica Grundies.

Resultó que el 87 por ciento del grupo informó una pequeña cantidad de delitos en sus antecedentes penales. Otro 11 por ciento estaba en conflicto con la ley con mayor frecuencia. En promedio, habían cometido de siete a ocho delitos, que se perpetraron predominantemente dentro de un rango de edad definido. Solo el 2 por ciento podría clasificarse como delincuentes persistentes en el curso de la vida. Habían mantenido antecedentes penales casi constantes durante todo el período bajo observación. Según Grundies: “De esto podemos concluir que la mayoría de las carreras criminales solo perduran a mediano plazo”.

“La conclusión es que las carreras criminales registradas se pueden distinguir según la edad de inicio, la frecuencia de los delitos registrados y la duración, pero también se caracterizan por su amplia pero uniformemente distribuida diversidad de trayectorias individuales”, informa Grundies. Sostiene que no se pueden discernir trayectorias típicas de este amplio espectro de características potenciales. Los investigadores de Friburgo tampoco encontraron grupos reales distintos en sus análisis estadísticos. “Existían superposiciones entre todos los grupos, lo que significa que la categorización desde una perspectiva de criminología es un ejercicio arbitrario y sin sentido”, dice Grundies. “Ni siquiera pudimos determinar una trayectoria general que variara solo en su intensidad individual, como lo predicen las teorías que se centran en ciertos rasgos de personalidad”.

El propio investigador quedó muy sorprendido por este resultado. “Al principio, estaba ciertamente frustrado, pero luego me pregunté cuál podría ser la razón de esto y de repente encontré el resultado muy emocionante”. En definitiva, confirma su teoría personal sobre la causa de las carreras delictivas: un desequilibrio entre el individuo y la sociedad. “Incluso si estos desequilibrios se agregan a una edad temprana, la falta de patrones indica que, en principio, este desequilibrio puede ocurrir a cualquier edad”.

Imagen: Instituto Max Planck; iStock

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